Cruz de oro

Cruz solar

Origen de la Cruz solar

La cruz solar es uno de los signos más ampliamente conocidos por la cultura celta y es considerado por antropólogos, historiadores y arqueólogos como uno de los símbolos más antiguos de las civilizaciones y mitologías de todo el mundo, así como uno de los más comunes, pues aparece en toda clase de artefactos de la Europa prehistórica independientemente de que estuviesen o no relacionadas las religiones de la época, en particular desde el periodo Neolítico (6000 a.C. – 3000 a.C.) hasta la Edad de Bronce de Europa (3000 a.C. – 1200 a.C.).

Se han hallado grabadas en piedra en diferentes yacimientos de la Edad de Piedra, como en los menhires de Callanish, localizados en la isla de Lewis, en las Hébridas, el emplazamiento megalítico más famoso de Escocia. En las religiones primitivas de la Edad del Bronce se encontraban frecuentemente en los artefactos utilizados para el culto a sus divinidades, como en la religión escandinava, quienes denominaban dicho símbolo como la Cruz de Odín. La combinación de la cruz con el círculo es la más simple representación la idea de la unión de las polaridades opuestas del mundo occidental y se solía asociar con el sol (de ahí su nombre) y el árbol de la vida. La asociación de árboles con cruces parece que proviene de antiguas prácticas chamánicas, ya que tallaban cruces en los tocones de árboles talados creyendo que así lograrían que el espíritu del árbol sea capaz de vivir en el tocón. Esta práctica es originaria de los conceptos Indo Arios de la deidad emergiendo de los árboles. Además, en las Highlands escocesas se realizaban también con madera de serbal para luego atarlas a las colas de ganado vacuno con un hilo rojo para protegerlas, ya que el serbal era utilizado como protección. Es un signo tan antiguo que se cree que de él derivan otros símbolos celtas como la cruz celta.

Significado de la Cruz solar

cruz solar significado
La cruz solar también es conocida como la Rueda de la Vida o la Ley del Cambio.

La cruz inscrita en un círculo tiene un significado común en todas las religiones: es La Rueda de la Vida, la Ley del Cambio, el progreso, la evolución de la consciencia y la materia. Probablemente sea el símbolo religioso más antiguo del mundo, pues aparece tanto en religiones asiáticas, americanas, indias y europeas, entre las que se encontraban las paganas. Antes de la extensión del cristianismo existieron en Europa muchas culturas independientes y prósperas, pero tras la llegada del Imperio Romano y todos los que le siguieron, estas fueron exterminadas poco a poco, hasta casi erradicarlas por completo. La mayor parte de estas religiones eran paganas y, por tanto, se encontraban profundamente ligadas a los ciclos del sol, la luna y la naturaleza, pues todas ellas tenían la convicción de que por encima del hombre se encontraban las leyes de la naturaleza, que rigen el mundo. Por ello, las asociaron a diferentes deidades y seres elementales superiores que, a través de la enseñanza de fábulas y cuentos sagrados, permitirían a las futuras generaciones aprender a ver el mundo como es en realidad, y la Cruz Solar era uno de los símbolos más emblemáticos para ello.

En la Wicca, la Cruz Solar representa al sol, y cada una de sus cuatro partes corresponde a una de las estaciones del año, los dos equinoccios y los dos solsticios, formando la Rueda del Año. En este caso, la cruz solar se representa con cinco círculos, uno en el centro y otros cuatro donde se unen las líneas con el círculo exterior.

En casi todas las culturas hace referencia al sol (centro) y al ciclo de las cuatro estaciones (cada uno de sus cuadrantes), pero si estas cuatro, a su vez, se dividen en otros cuatro, dividiéndola en ocho partes iguales, representaría las fechas intermedias entre estas, de gran valor en las tradiciones celtas. De esta última cruz se derivaría la cruz pateada o paté, que fue ampliamente usada por los templarios, ayudando a su difusión en todo el cristianismo. En astronomía, se usa el mismo símbolo para designar la Tierra viajando alrededor del sol. Otro de los grandes poderes de la cruz es el de crear, pues no puede haber creación sin la intervención de esta, algo que se repite una y otra vez en la naturaleza: se cruzan las especies de animales, los átomos, las moléculas… Todo ello con un único propósito, perpetuar la vida. El fruto de este cruzamiento, el Ser, correspondería con el punto central de la cruz.

Cruz solar tatuaje
Uno de los mayores poderes de la Cruz solar es el de crear

Esta cruz está directamente relacionada con el número cuatro debido a las cuatro divisiones que crea dentro del círculo, que las dota de unidad. Casi todas las culturas antiguas y modernas la han utilizado para hablar del simbolismo de este número y de la materia en sus cuatro estados elementales (aire, fuego, agua y tierra), así como las cuatro direcciones cardinales, los cuatro vientos, la Tierra, etcétera. También es utilizada para hablar de la confrontación de los opuestos que existen en el mundo, representados mediante los dos sentidos que componen la cruz, de forma que hace referencia a las oposiciones tierra-cielo, vida-muerte, positivo (vertical)-negativo (horizontal). También es asociado con los grandes valores de la existencia, que son dos:

  • El eje horizontal, símbolo femenino, que representa la materia, el tiempo y la limitación.
  • El eje vertical, símbolo masculino, que representa el espíritu, el vacío y la libertad.

Al cruzar ambos ejes y sus respectivos valores, surge su función de síntesis. Esta función de síntesis y de medición representa los ejes principales del cosmos, el tiempo y el espacio. También es un símbolo de la unión permanente del universo, pues comunica el cielo con la tierra, siendo el máximo exponente de la expresión “arriba es como abajo”. Incluso hoy en día sigue usando en prácticas simbólicas por los amerindios y otros pueblos indígenas. Según otras fuentes, la Cruz Solar representa las cuatro etapas de la vida, desde su inicio hasta su final, por lo que tendrá una gran relación con su portador.

“Un símbolo universal de los más remotos tiempos; es el símbolo cósmico por excelencia. Este es un centro del mundo y, por lo tanto, un punto de comunicación entre el cielo y la tierra y un eje cósmico, por consiguiente, comparte el simbolismo del árbol cósmico, montaña, pilar, escalera, etc”

Relación de la Cruz solar con otras culturas

Una simbología mucho más amplia e interesante sería la representación de los cuatro ríos del paraíso los cuales contienen tanto el Primer paraíso descrito en el Corán como el Jardín del Edén de la Biblia. El río que salía del Edén, regando todo el Jardín del Paraíso, terminaba ramificándose en otros cuatro, de los que, según la tradición, nacieron aquellos que fluyen por la Tierra.

Plantó Dios un jardín en Edén, al Oriente, y allí puso al hombre a quien formara. Hizo brotar en él de la tierra toda clase de árboles hermosos a la vista y sabrosos al paladar, y en el medio del jardín el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Salía del Edén un río que regaba el jardín y de allí se partía en cuatro brazos. El primero se llamaba Pisón… el segundo se llamaba Guijón… el tercero Tigris… el cuarto Éufrates.

Génesis (2, 8 a 14)

                                             

cuatro ríos del paraíso
En muchas culturas la Cruz solar tienen un equivalente con los Cuatro ríos del Paraíso.

Teorías similares a la anterior aparecen en otros antiguos textos religiosos y culturales, como la Narración del Comienzo de los Tiempos de los Indios Navajos, el Relato del Paraíso Chino de Kwen-lun, el Lago de la Vida de los Kamulks Siberianos, el Rigveda hindú, el Visnú-Purana e incluso mitos iraníes concernientes a la fuente central del Ardi Sura. A pesar de que todos ellos son distintos mitos que provienen de diferentes creencias y relatos antiguos, todos ellos tienen en común que hablan de cuatro corrientes, caminos o direcciones que parten de un mismo punto inicial, bien sea el Paraíso del Edén, el Ombligo del Mar o el Paraíso de Brama en la Cumbre Mundial. De esta forma nos encontramos ante una interpretación de valor cósmico en cuyo centro se sitúa al Sol o a un Dios Omnipresente, mientras que los cuatro brazos que parten de él se convierten en direcciones místicas que fluyen para dar dinamismo y energía a todos los demás elementos del sistema.

El cuadrado es la expresión geométrica de la “cuaternidad” (combinación y ordenación regular de cuatro elementos), designando lo antidinámico, la perpetuidad y estabilidad de la perfección, y su superposición con el círculo muestra las relaciones existentes entre el cielo y la tierra, pues el cuadrado simboliza a la Tierra y todo lo creado en esta, en contraposición al círculo, que representa el Cielo y a la energía creadora. De esta forma, además de los cuatro elementos, las cuatro estaciones, las cuatro etapas de la vida, las cuatro etapas de la consciencia o de los cuatro puntos cardinales (todos ellos suministrando orden y firmeza al mundo), nos encontramos con que existe un elemento de conexión entre ellos, que los hace fluir y rotar en un ciclo eterno. El trisquel, tetrasquel, pentasquel, hexasquel o radiales son ruedas solares que, con sus particulares derivaciones, representan el sol en movimiento y, por eso, cuando aparece en monumentos funerarios su función es la de iluminar el camino del muerto en su largo viaje.

¿Qué simboliza la Cruz solar?

Como muchos otros símbolos celtas, está ligada directamente con la naturaleza y la vida, y de ahí viene que sea también conocida como la Rueda de la Vida o la Ley del cambio simboliza el progreso, la evolución de la consciencia en o desde la forma y la materia. Pueblos indígenas americanos y amerindios la usan en sus prácticas sagradas como la Rueda de Medicina, cuyo centro para ellos representa al Sol. Durante la Edad de Bronce tenía conexiones con la rueda de ejes de carro, que por entonces era de cuatro. Dicha innovación tecnológica surgió en Europa a mediados del segundo milenio a.C. Antiguas cruces orientales, esvásticas o geminadas (o “gammadas”) derivan de la rueda solar, remitiendo a la noción de las fuerzas cósmicas que giran y fluyen de forma infinita. Por ello, el hecho de que la esvástica sea popularmente conocida en la actualidad como el más representativo emblema nazi, no quiere decir que este símbolo tenga nada que ver, sino más bien todo lo contrario, pues se trata de una apropiación cultural para los fines propios de una ideología.

Símbolo rueda del dios taranis
La Cruz de Taranis, el dios del trueno celta, es una variación de la Cruz solar

Una de las variaciones de la Cruz Solar es la Cruz de Taranis, formada a partir de esta, pero añadiéndole dos diagonales en sentido opuesto, formando un círculo dividido en ocho partes iguales, correspondientes a la unión de los solsticios con los equinoccios cuyo centro sería el sol. Esta cruz está asociada al dios del trueno y del cambio galés, Taranis, quien también se vinculaba a los espacios celestes.

Del hecho de que la Cruz Solar simbolizase en todas las culturas el cuaternario, se derivó a que en muchas de ellas simbolizase los cuatro caminos de las esquinas de la tierra, donde la unión de los cuatro puntos formaba una cruz y cuya unión significaba el centro del mundo, el origen de la vida o el nacimiento de los cuatro ríos místicos.

Además, también hace referencia en muchas de ellas a un enlace entre el mundo superior y el inferior, haciendo alusión a la idea del “axis-mundi”, el eje del mundo, considerándola como un elemento ascensional. La ubicuidad de este símbolo entre culturas se da de diferentes formas, pues puede aparecer tanto en femenino como en masculino; puede tomar la forma de algo natural (una montaña, un árbol, una columna de fuego) o de algo hecho por el ser humano (una torre, una escalera, una cruz, un campanario). Independientemente de la forma que se le asocie, nos encontramos siempre ante la misma idea, la de un punto de conexión entre el cielo y la tierra en el que convergen todos los rumbos posibles de una brújula. El símbolo pasa desde culturas como las chamánicas o animistas hasta por las principales religiones del mundo y civilizaciones avanzadas tecnológicamente. Por ejemplo, el Yggdrasil de la mitología nórdica era el símbolo del Axis Mundi que atravesaba y comunicaba los tres mundos de la realidad sagrada: Nilfheim, Midgard y Asgard.

Conexión cielo y tierra
La Cruz Solar, entendida como Axis-Mundi, hace referencia a la existencia de un punto de unión entre la Tierra y el Cielo.

“Todo microcosmos, toda región inhabitada, tiene un centro; esto es, un lugar que es sagrado por encima de todo.”

Para comprender su significado basta con representarla inscrita en un círculo: sus cuatro ángulos miden 90º, por lo que la suma de ellos alcanza los 360º del círculo que los contiene. Esta es la razón matemática uno de los grandes enigmas irresolubles de la historia: la cuadratura del círculo. En la simbólica China, se relaciona directamente con los cuatro lados del cuadrado o brazos de la cruz con el centro de la misma, su punto de intersección, que constituye el misterio por resolver, la magia por hallar. Es una marca, un encuentro que sirve de base para todos los símbolos de orientación en los diferentes niveles de existencia del hombre, el cordón umbilical jamás cortado que nos liga al cosmos creador, el recuerdo perenne de nuestro origen y de nuestra esencia espiritual, nuestra inherente relación con Dios.

“En su centro se halla el Árbol de la Vida y junto a él una fuente de donde manan los cuatro ríos del Paraíso: Tigris, Éufrates, Pisón y Guijón. La entrada al Paraíso se halla protegida por un querubín que blande una espada de fuego (…)

Génesis II:10

Se trata de la definición más rotunda y simple de la encarnación del espíritu en la forma, que da lugar a la consciencia, a la identificación del ser, capaz de conocer y de sentir, el punto de comunicación entre el Cielo y la Tierra, el eje de la vida. Cielo y Tierra entendidos como el andrógino primordial, una alegoría a la dualidad de la naturaleza, a la conexión entre los opuestos hasta convertirse en complementarios.

Usos en la alquimia esotérica

En la alquimia esotérica el uso de la Cruz Solar Celta es muy habitual por su potente carga simbólica, que hace especial referencia al círculo, ya que se encarga de la protección dentro de sus cuatro contornos. Sus cuatro brazos representan los cuatro elementos naturales, a los que se les asocia una característica determinada, de manera que:

  • El Norte se relaciona con la tierra y se caracteriza con el frío y la sequedad.
  • El Sur se relaciona con el fuego y se caracteriza con el calor y la sequedad.
  • El Este se relaciona con el aire y se caracteriza con el calor y la humedad.
  • El Oeste se relaciona con el agua y se caracteriza con el frío y la humedad.

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