Morrigan, la diosa de la guerra

Morrigan, también conocida como la dama de la oscuridad, es la diosa celta de la guerra, la muerte y la destrucción, aunque también se relaciona con la vida a través de su enorme deseo sexual. Se trata de un ser cuyos poderes son tan enormes que le hacen influir tanto en la vida como en la muerte, y llegó a ser tan poderosa (y temida) que fue conocida como una de las diosas más imponentes de todas las mitologías europeas.

Origen de la diosa celta Morrigan

Cuervos en cementerio
Morrigan era conocida como La Reina Espectral.

Su nombre quiere decir “la reina fantasma” o “la gran reina” debido a que el término mor era empleado en la antigüedad para referirse al terror (que ha derivado en el inglés maere, que quiere decir pesadilla, y en el escandinavo mara, que significa lo mismo), y el término rigan es traducido como reina. Por ello, al unir ambos de acuerdo al antiguo lenguaje celta, el resultado da origen a “La Reina Espectral”. Normalmente es representada con armadura y armas, pero a pesar de su aspecto de guerrera y ser reina de la oscuridad, Morrigan posee una belleza digna de una diosa. Está presente en todas las guerras e infunde el valor y la ira necesaria para combatir a aquellos soldados que creen en ella, haciéndolos más violentos, fuertes y despiadados. Podemos citar relatos de antiguos enemigos de los celtas, cuando hablaron del arrojo en combate de las mujeres celtas:

“Mujeres que en la guerra precedían a los hombres en la lucha, a veces como fieras desnudas gritando y aullando, haciendo sonar diversos utensilios e insultando al enemigo con palabras hirientes, empuñando teas e imitando a la diosa guerrera “La Morrigan” con sus hechizos para la victoria.”

Morrigan diosa celta de la muerte
Morrigan adoptaba en la batalla forma de cuervo.

Su origen se remonta al culto que existía a las madres en la mitología celta. Normalmente era representada como una diosa triple celta que abarca tres conceptos: guerra, liderazgo y fecundidad. Los roles que juega esta diosa son de guerrera, profetisa, benefactora de Irlanda, gobernante, matriarca, y guardiana. Es señora de la guerra o la muerte y la destrucción (elige quién debe morir y quién no), así como las de la fertilidad y la tierra (simboliza el deseo sexual y la reproducción). Formaba un trio de diosas junto con sus hermanas Badb y Macha (también llamada Nemain), y se cree que son hijas de la diosa suprema Ernmas, formando la conocida trinidad de diosas de la guerra. Sin embargo, en algunas ocasiones se describe a Badb y Macha como otras de las formas que puede adoptar Morrigan según la ocasión. Colectivamente era conocida como Morrigu, pero sus personalidades también eran llamadas como:

  • Nemhain (pánico), cuyo aspecto espantoso adoptaba sólo cuando se presentaba ante los que iban a morir.
  • Macha (batalla), que aparece bajo la forma de una hembra de cuervo.
  • Badb, cuyo nombre deriva del protocelta bodbh, “corneja”, aspecto con que incitaba a los guerreros a la batalla.

Ella es comúnmente conocida por estar involucrada en la Táin Bó Cúailnge, donde es al mismo tiempo una auxiliadora y un estorbo para el héroe Cúchulainn. A menudo se representa como un cuervo o corneja, aunque podía adoptar muchas formas distintas (vaca, lobo o anguila).

Relación con Anu, la “nutridora de dioses”

Su relación e importancia como diosa de la vida queda evidenciada con su relación con Anu, la diosa que en el Glosario de Cormac se describe como Mater deorum hibernemsium, que vendría a significar “la nutridora de dioses”. De hecho, fue a este personaje a quien se le dedicó los “dos senos de Anu”, dos colinas gemelas que se encuentran en el condado de Kerry, en Munster. Si se atiende a un texto antiguo conocido como Lebor Gabála Érenn, un conjunto de manuscritos que narran la construcción de la nación irlandesa, se puede encontrar la siguiente cita:

Ernmass tenía otras tres hijas, Badb Chatha y Macha y Mórrígan, cuyo otro nombre era Anu.

Morrigan cuervo
La diosa de la guerra celta estaba relacionada también con la vida, cumpliendo así con el ciclo celta de vida y muerte.

Si bien en un principio puede llamar la atención que sea la diosa de la muerte y la guerra la misma que es identificada como la “nutridora de los dioses”, si es analizado dentro del contexto cultural celta cobra todo el sentido. La vida y la muerte para ellos forma parte de un ciclo eterno, las dos caras de una misma moneda. Así pues, Morrigan se correspondería con una antiquísima diosa celta a la que se le atribuyen estos dos dones tremendamente poderosos que se encuentran íntimamente relacionados, pues ninguno de los dos puede existir sin la presencia del otro. Por ello, es fácil relacionarla con el símbolo celta del árbol de la vida, puesto que este también habla de la interconexión entre el mundo de los dioses, el terrenal y el de la muerte. De hecho, los Druidas celtas la asociaron tanto con el símbolo celta del pentáculo como con la triqueta celta.

Relación con la diosa epónima Eriu

Otra relación de Morrigan es el que tiene con la diosa epónima Eriu, una de las diosas pioneras que ocuparon las tierras irlandesas y que recibieron a los primeros colonos. Estas diosas primordiales pidieron a los colonos que cada uno de los países que se crearan en esas tierras tuviese el nombre de una de ellas, y estos, en agradecimiento, cumplieron su parte del trato. Así fue como surgió el nombre de Irlanda, pues Eriu (Éire) es la forma poética de referirse a este país.

La similitud de Eriu con la diosa celta de la muerte proviene de que también tenía poder en el nacimiento y en la reproducción y poseía la capacidad de adoptar la forma de un cuervo en las batallas. Además, era otra de las diosas triples (junto con Banba y Fodla), por lo que existe la teoría de que todas ellas fuesen en realidad la misma triada de diosas en lugar de dos diferentes.

Relación con otras mitologías

Si se piensa en los poderes de Morrigan es tentador relacionarla con los relatos nórdicos sobre las Valquirias (Valkirias), ya que todas ellas utilizaban sus dones para decidir sobre la fortuna de los guerreros en los campos de batalla. Sin embargo, Morrigan constituía un único ser (que podía adoptar tres formas diferentes) mientras que las valquirias eran un amplio grupo de deidades subordinadas a una diosa superior, la diosa vikinga Freyja.

Vida de Morrigan

dagda y morrigan
Dagda y Morrigan durante el Samhain.

Fue célebre por su insaciable sed sexual y por ser amante de multitud de reyes y dioses tales como Dagda, una de las deidades más influyentes del Tuatha Dé Danann. Otro de sus amantes el guerrero llamado Cuchulainn, quien se resistió a la diosa e incluso batallaron duramente en varios campos de batalla, venciéndola en todas ocasiones sin importar las formas que adquiriese la diosa. Sin embargo, el valiente guerrero fue herido gravemente durante una batalla y acabó pasando sus últimos segundos de vida en los pies de un árbol, donde Morrigan aprovechó para atenderlo y quitarle su dolor, llevándoselo por siempre a su lado.

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