Cú Chulainn, el héroe celta

Cú Chulainn

Cú Chulainn es el héroe más importante y conocido del ciclo de Ulster (la actual Irlanda del Norte), de la mitología irlandesa, del folklore escocés y de la Isla de Man. Era hijo del poderoso dios celta Lugh y de Dectera, la hermana del rey de Ulster. Sus hazañas y el recorrido de su vida han hecho que sea conocido también como el “Aquiles irlandés”, ya que la vida de ambos estuvo repleta de batallas, mujeres y leyendas y ambos murieron a una temprana edad.

El nacimiento de Setanta

La versión más conocida del nacimiento del famoso Cú Chulainn cuenta que Dectera es la hermana de Conchobar, el rey de Ulster, e hija del druida Cathbad y, en ella, Dectera desaparece de la capital de repente. Un día, cuando los hombres de Ulster emprenden una cacería tras una bandada de pájaros mágicos, una salvaje ventisca les sorprende y deben buscar refugio en la casa más cercana. El anfitrión que les da cobijo es el propio dios celta Lugh, y allí se encuentra la desaparecida Dectera, quien está a punto de dar a luz.

A la mañana siguiente, todos se aparecen en el montículo neolítico Brug na Bóinde, en Newgrange, y tanto la casa como el anfitrión han desaparecido. Cuando vuelven a casa, el embarazo de Dectera monta un escándalo en el reino porque estaba prometida a Sualtam mac Roy. Una de las noches previas a su parto, el dios Lugh se le aparece a Dectera y le dice que como fue su anfitrión introdujo en su seno a su hijo, al que deberá llamar Setanta.

Cuando nace, los nobles de Ulster valoran quién debe ser el padre adoptivo del bebé, y acaban decidiendo criarlo entre varios, que serían: el rey de Ulster, Conchobar; Sencha mac Ailella, que lo educara en el arte de la elocuencia y le enseñará a pensar; el rico Blaí Briugu, que le mantendrá y protegerá; el valeroso guerrero Fergus mac Roy, quien le protegerá y le enseñará a luchar por los más débiles; el poeta Amergin, quien le instruirá y enseñará todo lo necesario y su mujer, Finchoom, que le criará como su madre.

Cuando todavía tenía 6 años le pidió a su madre que le dejase unirse a los hombres que estaban al servicio del rey, a lo que evidentemente ella dijo que no, pues era demasiado joven. Sin embargo, el valeroso niño no esperó y salió corriendo de casa con su lanza y escudo de juguete, sin parar de entrenar para que cuando llegase el momento estuviera preparado. Cuando Setanta tuvo la edad suficiente, se dirigió a la corte del rey Conchobar para ser educado junto con el resto de hijos de nobles, y es en esta época cuando ocurrió el accidente que dio origen al apodo por el que se le conoce.

La historia del origen de su nombre

Setanta mata al perro de Culann
Setanta se ganó el apodo de “Cú Chulainn” matando al enorme perro guardián de Culann.

Un día, el herrero Culann invitó a Conchobar a un banquete que iba a celebrar en su casa, pero antes de ir el rey decidió ir a ver jugar hurling a los niños, y tras quedarse impresionado por la destreza del joven Setanta, decide invitarlo al banquete. Aunque el joven aceptó la propuesta, decidió ir cuando finalizase el partido, y como el rey se olvidó de avisar a Culann de que iba a venir más tarde el joven deportista, este dejó suelto a su enorme y feroz perro guardián, que cuando ve al joven acercarse a la casa lo ataca. Setanta consigue matarlo en defensa propia estrellándolo contra una piedra, y aunque el herrero entiende lo sucedido, se queda destrozado por la pérdida de su mascota. Entonces, el joven promete criar a un perro que pueda sustituirlo y, hasta que eso ocurra, él mismo será quien se encargue de la protección de su hogar. Por ello, el druida Cathbad decide que Setanta deberá ser llamado a partir de entonces como Cú Chulainn, que significa “el perro de Culann” en irlandés.

El advenimiento de la leyenda

Tras años entrenando y esforzándose por ser el mejor, por fin llegó el momento de recibir las armas de la madurez. Ese día, de camino a la ceremonia, se encontró con el druida Cathbad dando una clase a sus pupilos y profetizando que la persona que recibiese las armas ese día acabaría siendo el mayor héroe de la historia y sus gestas serían tan asombrosas que sus historias perdurarían por siempre, aunque su vida sería corta. Cúchulainn, fingiendo no haber escuchado nada, se dirigió a la corte para que Conchobar le entregase las armas, que fueron dos lanzas y un carro de guerra. Sin embargo, el atrevido joven rompió las lanzas con sus propias manos y destrozó el carro de una patada, y lo mismo sucedió con las siguientes que le dieron. Ante esta situación, el rey decidió ofrecerle sus propias lanzas, su espada y su carro, y como Cú Chulainn no pudo romperlos, los consideró dignos de ser sus armas.

Cú Chulainn héroe celta

El guerrero Cú chulainn

El aspecto mágico que adoptaba en batalla cuando se enfurecía de verdad era capaz de deformar por completo su cuerpo, transformándose en un ser deforme con aspecto de cíclope. De sus vértebras emanaban nudos como la cabeza de un bebe de un mes de tamaño, los nervios de la cabeza se alargaban hasta la nuca, uno de sus ojos se hundía en lo más profundo de su cráneo, su boca y mejillas se estiraban hacia atrás hasta dejar a la vista sus entrañas y sus extremidades se agitaban y deformaban hasta darse por completo la vuelta. De su cabeza se desprendía lo que se conoce como “Luz de Héroe”, un símbolo característico de aquellos seres humanos que son semidioses.

Aprendió el arte de la lucha en la isla de Alba, la actual Escocia, entrenado por fieras mujeres guerreras que también dominaban la magia. Al mismo tiempo que entrenaba sus habilidades como guerrero, también le entrenaron para que desarrollase sus destrezas en el ámbito sexual. Fue el único en todo Ulster que logró evadir la terrible enfermedad mágica que la diosa Macha había propagado, y en más de una ocasión se enfrentó a sin la ayuda de nadie a ejércitos completos de otros reinos enemigos.

Mientras desarrollaba sus habilidades como guerrero junto a las mujeres luchadoras de Alba, aprendió a utilizar la magia, y una de sus habilidades más poderosas era el secreto de Gail Bolga, la descarga del rayo. Fue gracias a esta poderosa arma que pudo matar a su antiguo discípulo Ferdeadh, quien acabó siendo su enemigo. Tras esto, como descanso decide irse a la Tierra de las Hadas, donde tiene lugar una historia de amor con la diosa Fand. Sin embargo, sabe que no puede permanecer eternamente allí, por lo que decide marcharse y cuando vuelve se ve envuelto en una batalla contra un ejército formado por todos sus enemigos encabezado por Maed y Lugaid, donde acaba siendo vencido.

Un héroe celta

Este héroe celta fue conocido como “El héroe de luz”, alguien que representa a la sociedad a la que pertenecía de un modo aspiracional y divino. Por ello, también pasó a ser considerado como una especie de dios solar celta y fue comparado con el dios griego Teseo, un gran luchador conocido por salvar al mundo de monstruos y fuerzas oscuras.

Cuchulain mitos y leyendas
Cú Chulainn fue el mayor héroe de la mitología celta y sus leyendas se han contado durante generaciones.

Por todos sus logros y las leyendas que se han contado sobre Cú Chulainn es considerado el mayor y más famoso héroe de la cultura y la mitología celta, por lo que su historia ha permanecido viva en la tradición popular de Irlanda, Escocia y la Isla de Man, siendo contada por los bardos en muchas de sus epopeyas y, más tarde, con la alfabetización de la sociedad celta, narrada en muchos de sus poemas e historias.

Cuchulainn, mitos y leyendas

Tantas fueron las batallas ganadas por este héroe celta que acabó sería imposible recopilarlas todas en un solo artículo, por lo que a continuación ofreceremos tan solo las historias más conocidas sobre este valeroso guerrero.

El entrenamiento de Scáthach y el rapto de Emer

Cú Chulainn era un joven muy atractivo que disfrutaba de la compañía de las mujeres (y estas de la suya), por lo que todos los demás hombres de Ulster tenían miedo de que pudiera robarles a sus hijas o mujeres. Esto fomentó la idea de que era necesario encontrarle una mujer conveniente para él, pero la única por la que el joven guerrero tenía interés era por Emer, la hija de Forgall Monach, quien se oponía a esta unión a pesar de que su hija también estaba enamorada de él. Para evitarlo, Monach decidió decirle que antes de casarse con su hija debía entrenarse con la famosa guerrera Scáthach, una guerrera de Alba (la actual Escocia) que era tan dura que estaba convencido que acabaría matándolo. Sin embargo, Cuchulainn pronto aprendió el arte de la guerra y el manejo de la que sería su arma estrella, la Gáe Bulg, una lanza que se lanzaba con el pie.

Durante la estancia en Alba, Scáthach empezó un combate contra Aife, su hermana gemela y eterna rival. Como no quería que su hermana matase a su aprendiz, decidió darle un somnífero muy potente para que Cuchulainn quedase profundamente dormido durante toda la batalla, pero este era tan fuerte que tan solo le durmió durante una hora. Cuando se despertó entro e la batalla y luchó contra Aife en una encarnada batalla muy igualada, pero finalmente Cú Chulainn consiguió ganar ventaja engañándola y haciéndole creer que sus mas preciadas posesiones (sus caballos y su carro) habían caído a un precipicio. Como Cuchulainn había sido educado para ser un noble guerrero le perdonó la vida con la condición de que dejase a un lado su rivalidad con su hermana. Tras esto, Aife y Cú Chulainn fueron amantes el resto del tiempo que duró su estancia en Alba, y antes de despedirse de ella para volver a Ulster, Cuchulainn le entregó un anillo de oro para que, en caso de que estuviera embarazada, se lo diera a su hijo y se lo enviase cuando fuese lo suficientemente mayor, y resultó que acabó dando a luz a un varón al que llamó Conla.

Cuando volvió a Ulster habiendo finalizado su entrenamiento se presentó ante Forgall de nuevo para pedirle la mano de Emer, pero él seguía oponiéndose a su matrimonio y se la volvió a negar. Como le habían faltado a su palabra, Cuchulainn decidió vengarse y atacó la fortaleza de Forgall, que terminó con la muerte de 24 de sus hombres y el rapto de su hija Emer y del tesoro de Forgal, quien tras esto se suicidó.

La batalla a muerte con Connla, su propio hijo

Cuchulain pelea a muerte
Cú Chulainn pelea con su propio hijo a muerte.

Muchos años más tarde, un joven llego al reino de Ulster en un lujoso barco de bronce, y el rey Conchobar pensó que alguien capaz de permitirse un barco tan caro tan solo podía traer problemas, por lo que envió un mensajero para comunicarle que debía volver a su tierra de origen. Sin embargo, el joven, ofendido, mato al mensajero y se enfrentó a todos los guerreros que envió el rey a luchar contra él, ganando en todas las ocasiones. Finalmente, Conchobar decidió mandar a Cuchulainn para que se hiciese cargo de ese joven que se negaba a identificarse y, tras una dura batalla, el joven extranjero yació en el suelo moribundo. Fue entonces cuando Cú Chulainn se fijó en que en su dedo llevaba el anillo de oro que le había regalado a Aifa antes de despedirse de ella, y enormemente apenado cogió a su hijo Connla con sus brazos y lo llevó ante el rey que le había ordenado matarlo diciendo: “Aquí está mi hijo”. Como muestra de arrepentimiento, todos los guerreros de Ulster que se encontraban allí pasaron uno a uno frente a Connla, que se despidió de todos ellos y, finalmente, de su padre antes de morir.

La batalla de los bueyes de Cualinge

Desde muy joven se le han adjudicado impresionantes hazañas y ha sido comparado con el héroe indoeuropeo Batraz, pues el vigor guerrero de ambos era imposible de calmar. A los 17 años defendió él solo a Ulster contra el ejército de Connacht en la Batalla de los bueyes de Cualinge (Táin Bó Cúalinge).

En esta batalla, Maeb, la reina de Connacht, decidió invadir Ulster para robar al toro semental Donn Cúailnge, y como Cú Chulainn, en lugar de estar cumpliendo su deber haciendo guardia en la frontera, estaba con una mujer, esto le resultó muy fácil. Así, inutilizaron a todos los guerreros de Ulster con hechizos y el único que quedó disponible para proteger el reino fue el apuesto guerrero Cuchulainn, quien libró un combate tras otro durante meses para impedir que el ejército de Maeb avanzase.

Un día, antes de uno de estos combates, una bellísima mujer se le acercó, le contó que es la hija de un rey y le ofreció su amor, pero Cú Chulainn la rechazó. Para su desgracia, esta hermosa mujer era la diosa Morrigan que había adoptado la forma de joven doncella y se sintió enormemente ofendida, por lo que trató de vengarse adoptando la forma de varios animales mientras el guerrero luchaba en su siguiente combate: adoptó la forma de una anguila, haciéndole caer en el arroyo, pero este le rompió las costillas al pisarla; adoptó la forma de lobo para ahuyentar al ganado en una estampida contra el luchador, pero este le lanzó una piedra que le sacó un ojo; finalmente, adoptó la forma de una vaca a la cabeza de la estampida, pero Cuchulainn le rompió la pierna.

Cuando consigue derrotar a su contrincante, la diosa Morrigan adopta la forma de anciana ordeñando una vaca, exhibiendo todas las magulladuras que el campeón le había provocado. Le ofreció leche tres veces, una por cada una de sus magulladuras, y por cada una de las veces que Cuchulainn bebió, la bendecía, curándole las heridas.

Sangrienta batalla medieval
El valeroso guerrero Cuchulain era capaz de enfrentarse a todo un ejército él solo y salir victorioso de la batalla.

Tras un duro combate en el que fue gravemente herido, se le apareció Lugh, quien le confesó que era su padre y le curó las heridas. Tras despertar se encuentra con que el ejército ha avanzado y matado a todas sus tropas, lo que le da semejante rabia que de repente cambia su atractiva apariencia en la de un ser deforme y enorme que acaba matando a cientos de sus enemigos en una carnicería, amontonando sus inertes cuerpos uno sobre el otro dejado a su paso muros de cadáveres. Cuando su padre adoptivo, Fergus mac Roy (que había sido exiliado de Ulster y ahora peleaba en la corte de Maeb), es enviado para pelear con su hijo, Cuchulainn se rinde a cambio de que Fergus prometiese devolverle el favor la próxima vez que se encontrasen en batalla. Sin embargo, no tiene tanta suerte cuando le toca enfrentarse a su hermano adoptivo Ferdiad, que era también su mejor amigo, pues para salvarse tuvo que matarlo y cargar con su muerte el resto de sus días.

En la batalla final los hombres de Ulster se revelaron en masa contra el ejército de Maeb y Cuchulainn permaneció en la retaguardia para recuperarse las heridas hasta que llegase el momento adecuado. Cuando de nuevo Fergus acaba viéndose las caras con su hijo, este cumple su parte del trato y se retira junto a todo su ejército del campo de batalla, abandonando a Maeb a su suerte. Cuenta la leyenda que en este momento de temor en el que se ve abandonada, a ella le viene la regla y Cuchulainn se burla de ella y aprovecha el momento para dejarla a su merced, pero como no cree que sea correcto matar a mujeres, le termina perdonando la vida.

La muerte de Cuchulainn

Un día a Cú Chulainn no le quedó más remedio que romper un juramento inquebrantable que recaía sobre él. Este incluía la condición de que nunca podría comer carne de perro, pero cuando una anciana le ofreció un plato de comida con carne de este no pudo rechazarlo debido a que en Irlanda existía la creencia de que era muy inapropiado despreciar la hospitalidad de otros. De esta forma, su espíritu quedó enormemente desfavorecido para la batalla que estaba a punto de acontecerle.

Maeb llevaba tiempo conspirando con Lugaid contra Cuchulainn y se dedicaron a reunir a todos los hijos de las personas a quienes había matado el guerrero en sus gestas para enfrentarse a él. Así, Lugaid ordenó fabricar tres lanzas mágicas y le profetizaron que con cada una de ellas un rey caería. Con la primera de ellas consiguió matar a Láeg, el auriga de Cuchulain y rey de los aurigas; con la segunda mató a su caballo, Liath Macha, el rey de los caballos; con la tercera consiguió herir mortalmente a Cúchulainn. Sin embargo, antes de morir este se levantó y se ató a una piedra para conseguir mantenerse en pie (esta piedra se identifica con una ubicada en Knockbridge, en el Condado de Louth). A pesar de estar malherido y moribundo, Lugaid le tenía tanto miedo a Cuchulainn sin sus lanzas mágicas que no se atrevió a acercarse hasta que un cuervo se apoyó sobre su cuerpo y comenzó a beber de su sangre, lo que sucede solo cuando el enemigo ha muerto. Entonces, Lugaid se acercó con rabia al cadáver del famoso héroe y le cortó la cabeza con su espada, pero al hacerlo, la espada que portaba Cúchulain cayó de su mano y acabó cortando la de Lugaid, dejándolo manco.

Cuervo muerte Cú Chulainn
Cuando un cuervo se posa sobre el cuerpo del enemigo y se alimenta de su sangre y entrañas es una señal de que la diosa de la guerra Morrigan está alimentándose de los perdedores.

Conall Cernach juró que si Cú Chulainn acababa muriendo antes que él vengaría su muerte costase lo que costase antes de que se pusiese el sol y, por eso, cuando se entera de que Cú Chulainn ha fallecido a manos de Lugaid decide perseguirlo. Cuando lo encuentra y ve que su contrincante está manco, decide pelear con él con una mano agarrada a su cinturón para convertirlo en una batalla justa y pelear con honor. Finalmente logra vengar la muerte del guerrero y le arranca la cabeza para llevársela de vuelta a Tara, donde la hermana de Cuchulain vive y le muestra la cabeza del asesino de su hermano, lo que le produce semejante dolor que acaba muriendo en una agonía.

Kelpies

Kelpie Criatura celta

La mitología y cultura celta es increíblemente rica en simbologías e historias acerca de dioses y criaturas fantásticas, y las utilizaban con el fin de transmitir conocimientos prácticos para el día a día y aprender a qué se debía temer y qué no estaba bien visto (por los dioses). Por ello, crearon historias sobre espíritus buenos y malvados que habitaban en diferentes partes de la naturaleza. Entre estos espíritus de la naturaleza, se encontraban los Kelpies, los espíritus malignos de los lagos y los riachuelos.

¿Qué son y dónde viven los kelpies?

Los kelpies son unas criaturas de la mitología celta que tienen la forma de caballos acuáticos y se conocen por engañar a viajeros despistados para llevarlos a los lagos y después devorarlos. Su hábitat principal son los lagos (tanto dulces como salados), humedales o ríos de los densos bosques escoceses. Son considerados unos espíritus malignos o demonios del agua, y pueden adoptar diversas formas.

Lago con niebla
Los Kelpies vivían en los grandes humedales o lagos de Escocia.

Los kelpies en el folklore celta

Lo más habitual es que salga en busca de presas humanas adoptando la forma de un caballo, aunque también pueden adoptar una forma humana e incluso la de un hipocampo. Cuando adopta la forma antropomorfa aparece como un atractivo varón con los pelos repletos de algas que trata de convencer a los viajeros de que le ayuden para llevarlos cerca del riachuelo. El peligro de esta criatura celta subyace en que cualquier ser humano que camine por las orillas de un río o lago puede ser asaltado por un Kelpie que previamente ha adoptado la apariencia de un formidable caballo negro o de un majestuoso caballo blanco con las crines de juncos. Tal es su belleza que el viajero no puede resistirse a acercarse e intentar montarlo, y al descubrir su afable comportamiento y sus vistosas riendas termina por hacerlo.

Kelpies mitologia
Los Kelpies habitualmente adoptaban la forma de majestuosos caballos a los que ningún ser humano podía resistirse a tratar de montar.

Tras montarse en sus lomos, el viajero queda paralizado completamente y entonces el Kelpie comienza a galopar hacia el lago para sumergirse en lo más hondo de él junto al jinete. En este momento, comienza a transformarse y adopta su forma natural, la de un enorme caballo de brillantes ojos rojos, aletas y cola. En su boca comienzan a surgir afilados colmillos y en su cuello de descubren las agallas, mientras que su pelaje, que antes era de un tacto sedoso y brillante, se convierte en una maraña de grasientos nudos formados por plantas acuáticas.

El Kelpie continuará nadando sin parar a lo más profundo del lago, hasta lograr ahogar a su pobre víctima. Entonces, el kelpie, dependiendo de si es de agua dulce o salada, puede hacer dos cosas: en el caso de que sea de agua salada, si al llegar al fondo del agua el humano sigue vivo, lo dejará marchar. En cambio, si resulta ser de agua dulce, no parará hasta que haya muerto y después lo devorará.

Sin embargo, existe una manera de evitar este trágico destino y salir con vida. Para ello, es necesario cambiar las vistosas bridas del Kelpie por otras en las que se haya hecho la señal de la cruz. Si el aventurado logra intercambiarlas, automáticamente el Kelpie se transformará en un majestuoso caballo muy manso capaz de galopar a velocidades asombrosas y quedará a su servicio por completo. Otras versiones cuentan que también es posible domarlo si se consigue escapar de la parálisis tras estar montado y quitarle las riendas antes de que llegue a tocar el agua.

Similitudes con otras mitologías

El kelpie, a pesar de ser una criatura popular del folklore escocés, también muestra similitudes con otros seres procedentes de otras mitologías. Por ejemplo, también existen los llamados “each uisge”, cuya función es prácticamente similar solo que en esta ocasión en lugar de imponentes caballos se trata de inocentes ponies, y en Irlanda son un indicativo de mal augurio y se los conoce como Pooka. El “Water-horse” del folklore gales sería otra variación del mismo, solo que, tras ser montado por el incauto viajero, el caballo de agua volaría en las nubes, correría sobre el río y la montaña y, finalmente, se derretiría en el aire o la niebla, precipitando al jinete al vacío.

Dios en un kelpie
Poseidón a lomos del hipocampo

También guardan similitud con otras criaturas míticas como los nixes germanos, malvados seres que habitan en aguas estancadas de apariencia sugerente, tierna y lujuriosa que se asemejarían al prototipo de femme fatale, pues en realidad son criaturas desdichadas y peligrosas. Al mismo tiempo, también aparece un ser de características similares en la mitología griega, el hipocampo. En este caso se trata de un caballo marino que, a partir del pecho, su cuerpo adopta la forma de un monstruo marino o pez, y aparece en los poemas homéricos como símbolo del dios Poseidón, cuyo carro era tirado por veloces caballos marinos.

El verdadero monstruo del Lago Ness

Antes de que se popularizase la representación de Nessie como una especie de enorme reptil marino, lo habitual era imaginarse al monstruo del Lago Ness como un Kelpie debido a que en Escocia eran muy populares los cuentos infantiles que advertían a los niños de que no se acercaran a las orillas de los lagos ni arroyos cuando la noche llegase. Además, existía una leyenda que cuenta la historia sobre cómo San Columba encontró un monstruo “con cabeza de caballo” y lo ahuyentó a las profundidades del lago Ness.

El kelpie en la cultura y arte escocés

Los Kelpies han estado muy presentes en la cultura celta y por ello han sido representados numerosas veces en obras de arte y literatura. Por ejemplo, piedras pictas datadas en los siglos VI-IX muestran lo que se conoce como Bestia Picta, una de las primeras representaciones de un Kelpie. Otra muestra de ello más actual serían las dos enormes esculturas de acero construidas en Falkirk en el año 2013 tituladas “The Kelpies”, que muestran el busto de dos kelpies de 30 metros como si se encontrasen semisumergidos en el agua.

Escultura Los Kelpies
La imponente escultura “The Kelpies” se encuentra en Falkirk, Escocia.

Dana, la diosa de la vida celta

Diosa de la fertilidad

Dana o Danu es la diosa celta más antigua de su mitología. Es conocida como la diosa de la vida y la madre de los humanos y de los Tuatha Dé Danann (que precisamente viene del irlandés antiguo “de la tribu de Dana”), los mágicos seres que habitaron Irlanda antes de que llegaran los irlandeses actuales. Los Tuatha Dé Dannan eran considerados por la tradición pagana como poderosos dioses que vinieron del cielo, llegaron a Irlanda y lucharon con los Fir Bolg, los Fir Domnann y los Galioin y con sus correspondientes dioses, los Fomoré.

A lo largo de los años se la ha conocido por muchos nombres además de Dana, como Danu, Ana, Anna y Anu. Se trata de la diosa de la vida y madre de la tierra y, por ello, es conocida como la diosa de la fertilidad y la madre de toda la vida y su nombre es tan viejo como el viento.

¿Quién es la diosa celta Dana?

Dana es la diosa celta de la vida, la luz, el día, la tierra y de la creación; madre de todos los dioses, incluido Dagda, el dios más poderoso de los Tuatha Dé Danann (sus seguidores). Al ser su madre, ambos pertenecieron a las divinidades solares relacionadas con la vida, la luz y el día. Su compañero era el Bile irlandés, que se correspondería con el Dis Pater latino, el dios del que creen descender los galos, y de su unión nacieron la diosa Arianrod y los dioses Gwyndion, Amaethon, Goibniu y Lugh.

Diosa de la fertilidad
Dana es la diosa celta de la fertilidad y la vida

También se conoció por el nombre masculino galés Dón, que era adorado al mismo tiempo como dios y como diosa por los celtas, que pensaban en ella como una fuente divina de la que surge todo y todo lo abarca. Existen varios templos megalíticos en su honor repartidos por tierras paganas. Era la gran diosa celta madre de las aguas y las tierras vírgenes y sin cultivar. Así pues, encarnaría la diosa de la vida, de la fertilidad, la fecundidad y el bienestar en sí misma, así como los ciclos de vida, muerte y renacimiento. Además, es asociada con la luna y con las mareas. Se trata de una anciana primigenia señora de la naturaleza salvaje. Era mecenas de los vates y augures, y los druidas le pedían permiso para encomendar a las almas de los recién difuntos a través de las puertas de los “sidhs” para alcanzar su nueva vida en el Otro Mundo.

Existe una bonita historia de amor relacionada con Anu, la “nutridora de los dioses”, uno de los nombres asociados a esta diosa. En ella, se cuenta que Dagda, el dios celta más poderoso de todos, se enamoró perdidamente de esta bella deidad celta y de este amor nació Beathauile (que traducido vendría a significar “la humanidad”). Para hacer honor a dicho amor y al fruto de este, se fabricó un anillo de oro (el metal de los dioses), con el grabado de unas manos agarrando un corazón que, a su vez, estaba coronado. Estos tres elementos del anillo, conocido como “Anillo de Claddagh“, simbolizan a los tres elementos de dicho amor: la mano derecha sería la de Dagda, la mano izquierda la de Anu y el corazón a Beathauile.

¿Qué simboliza la diosa Dana para los celtas?

Era considerada por los celtas como la Madre Universal, patrona de los magos y los druidas. Simbolizaba los ríos, el agua, el viento, la prosperidad, la magia y la sabiduría. Era adorada en las festividades de Beltane o Litha, que coincidían con el solsticio de verano, y a pesar de que fue conocida por multitud de nombres, era venerada desde el Este de Europa hasta Irlanda.

Tenía un aspecto dual de sus facetas de Femenino y Masculino, que hacen alusión, respectivamente, a la generosidad de la abundancia de la tierra y a la energía cósmica de la sabiduría universal. Era una diosa triple capaz de tomar la forma de doncella, de madre o de anciana divina (que hacen alusión a la tierra, al aire y al agua, respectivamente) según la situación que se presentase, y ayudaba a recordar y respetar la diversidad de formas de vida y etapas de esta.

Diosa de la vida
Danu es una diosa triple, por lo que podía adoptar tres aspectos diferentes

Sus seguidores, los Tuatha Dé Danann, encontraron las guaridas de las hadas y de los duendes de Irlanda, donde Dana actuó como embajadora y mediadora entre los Reinos Elementales, dialogando con ambos.

Algunos de los símbolos de Dana son las piedras sagradas, los caballos (en especial las yeguas), las gaviotas, los peces, el ámbar, el oro, los ríos, el mar, el agua que fluye, el aire, el viento, la tierra, la luna, las llaves y las coronas.

La Madre de la inspiración creativa y la guía de los soñadores

Era la primera diosa creadora de la existencia, iluminando todas las cosas y siendo la gran madre de Irlanda. Así mismo, debido a su relación como diosa de la Tierra cuando adoptaba la forma de doncella, se la asociaba con la fertilidad de las tierras, con la abundancia, la agricultura y el cultivo, por lo que se hacían rituales en su honor para augurar buenas cosechas. Los ríos también formaban parte del dominio de esta diosa, por lo que de esta agua también manaba su magia, que lograba hacer desaparecer la energía negativa y eliminaba obstáculos.

No solo era la diosa de la vida, sino que además tenía el maravilloso don de atraer la inspiración, el ingenio, el cambio y la trascendencia en un rol como diosa de la literatura. El Awen es el símbolo celta asociado a la inspiración artística y poética, y de hecho, los poetas del siglo XIX lo portaban para recibir la Awen de su musa, que en este caso se corresponería con Dana. También era maestra alquimista y conocía todos y cada uno de los secretos de la magia.

A pesar de todo esto, había un poder por el que destacaba, el más importante y poderoso de todos: el poder de dar y crear vida. Nos recordaba así que todos los seres vivos de este mundo estamos conectados por algo superior, una Fuente Divina a través de la cual fluye la sabiduría universal. Nos pone en sintonía con la sabiduría a través de la integridad de nuestro ser, siempre encaminada a ayudar a que se cumplan los buenos propósitos, los sueños que albergamos en lo más profundo de nuestro corazón.

Dentro de este poder como diosa de los sueños, se encargaba de que se hicieran realidad, recordándonos en nuestros momentos más bajos que somos capaces de eso y mucho más. Por ello, era especialmente poderosa cuando tenían amuletos de ella aquellas personas con la autoestima baja y con una visión de la vida limitada por sus bajas aspiraciones, eliminándolas por completo y dándoles el impulso que necesitaban para luchar por sus sueños, por imposibles que pareciesen.

Deidad de la sabiduría
Se recurre a la diosa celta Danu para encontrar la fuerza necesaria para luchar por tus sueños.

Por todo ello es fácil pensar en la diosa celta Dana como una guía y protectora para aquellos que buscan las verdades más elevadas, vigilando sus sueños y aspiraciones y dándonos las fuerzas necesarias para tener éxito y luchar contra la pereza. Sin embargo, nosotros somos los amos y señores de nuestro propio destino, y por ello nuestra función es intentar actuar de forma que nuestro espíritu se alinee con una verdad racional y autónoma para que Dana pueda ayudarnos a continuar nuestro camino.

El símbolo y los rituales de Dana

Su símbolo es el triskel debido a su triple identidad y su labor como Gran Diosa, ya que a ella era a quien se dirigían los druidas, los únicos capaces de portar el triskel y utilizarlo con fines mágicos, y por ello es representada habitualmente portando algún objeto con dicho símbolo grabado.

Para conseguir los favores de la diosa de la vida Dana es se necesitan los siguientes materiales: un velón dorado, sal amarilla, una calcita amarilla, carboncillo, una concha, incienso de oro y pequeño pergamino. Una vez se tiene todo lo necesario, ya se puede proceder con el ritual, que ha de realizarse un domingo, el día del Sol y de la Diosa Dana. En primer lugar, pondremos una vela dorada rodeada de sal amarilla. La colocación de la piedra es muy determinada, ha de estar sobre la sal, formando parte de círculo. Ni dentro, ni fuera. Esta colocación hace que reciba la fuerza de la vela del sol la protección de la sal y no pierda la conexión con el exterior y se desconecte de su función. Debajo de la vela hay que poner un pergamino con la petición. Y la concha con el carboncillo encendido. Se prende la vela y se visualiza lo que quieres conseguir como si ya lo hubieras conseguido.

Relación de Danu o Anu con otras mitologías

La mitología celta tiene la particularidad de tener un único principio femenino divino. Briga se considera la última descendiente de Dana, la gran diosa madre, que podría ser una equivalente de la diosa griega Gea, tal y como dice Joseph Campbell en su libro “Las máscaras de dios”. Brigid, es transformada esquemáticamente como la madre, esposa, hermana e hija de los otros dioses. Este renacimiento de Dana en Brigit tiene paralelismos con el de Démeter, que renace en Perséfone o como tantos otros dioses resurgen actualizados en la forma de sus hijos. Como diosa benéfica es mencionada en el Glosario de Cormac como equivalente a Buann-Ann, que se podría traducir como “buena madre”. Sin embargo, tiene también cabida en significados menos bondadosos como cuando es identificada con Anu, la “nutridora de dioses”. Esa identificación se encuentra en el Lebor Gabála Érenn:

«Ernmass tenía otras tres hijas, Badb Chatha y Macha y Mórrígan, cuyo otro nombre era Anu»

(Lebor Gabála Érenn, 64)

La diosa Anu o Ana es la forma de doncella de la diosa Dana, siendo esta ultima la forma de la madre y Badb la de anciana. Por ello, Ana corresponde con la diosa de la fertilidad, la abundancia y la prosperidad, y uno de sus símbolos es la Luna creciente.

Figura de la diosa de la sabiduría
Su origen es tan antiguo que está presente en muchas culturas y religiones bajo otros nombres.

En la mitología hinduista, Danu es una diosa arcaica no muy conocida pero que se menciona en el Rig-Veda como madre de los danavás y de la serpiente-dragón Vritrá. En el Rig-Veda el nombre de la diosa Danu significa “corriente” y “las aguas del cielo”. Por esa razón ha dado nombre a varios de los más importantes ríos de Europa, como el Danubio (que proviene del latín Danuvius, del húngaro Duna y del alemán Donau), el Don, el Dnieper y otros. En la antiquísima civilización caldea llamaron Ana al espíritu que regía el cielo y que, junto con Ea (espíritu de la Tierra) y Mulge (espíritu del Abismo), formaba la triada de las grandes divinidades que gobernaban las tres regiones del universo. Las tablillas de arcilla de escritura sumeria, datadas en el año 3300 a.C. se encontraron en Uruk, donde los caldeos adoraban a la Diosa Ana, Anna, Eana o Eanna en su santuario Eanna “Casa del cielo”. Algunos estudiosos la asocian a diosas con nombre parecidos como Anna Purna del sanscrito (diosa de las cosechas), con una diosa pelasga llamada Ana, hermana de Belo y que los romanos llamaron Anna Perenna, y otros la asocian con la Danae griega y con las primeras invasiones indoeuropeas a Grecia.

Morrigan, la diosa de la guerra

diosa de la muerte morrigan

Morrigan, también conocida como la dama de la oscuridad, es la diosa celta de la guerra, la muerte y la destrucción, aunque también se relaciona con la vida a través de su enorme deseo sexual. Se trata de un ser cuyos poderes son tan enormes que le hacen influir tanto en la vida como en la muerte, y llegó a ser tan poderosa (y temida) que fue conocida como una de las diosas más imponentes de todas las mitologías europeas.

Origen de la diosa celta Morrigan

Cuervos en cementerio
Morrigan era conocida como La Reina Espectral.

Su nombre quiere decir “la reina fantasma” o “la gran reina” debido a que el término mor era empleado en la antigüedad para referirse al terror (que ha derivado en el inglés maere, que quiere decir pesadilla, y en el escandinavo mara, que significa lo mismo), y el término rigan es traducido como reina. Por ello, al unir ambos de acuerdo al antiguo lenguaje celta, el resultado da origen a “La Reina Espectral”. Normalmente es representada con armadura y armas, pero a pesar de su aspecto de guerrera y ser reina de la oscuridad, Morrigan posee una belleza digna de una diosa. Está presente en todas las guerras e infunde el valor y la ira necesaria para combatir a aquellos soldados que creen en ella, haciéndolos más violentos, fuertes y despiadados. Podemos citar relatos de antiguos enemigos de los celtas, cuando hablaron del arrojo en combate de las mujeres celtas:

“Mujeres que en la guerra precedían a los hombres en la lucha, a veces como fieras desnudas gritando y aullando, haciendo sonar diversos utensilios e insultando al enemigo con palabras hirientes, empuñando teas e imitando a la diosa guerrera “La Morrigan” con sus hechizos para la victoria.”

Morrigan diosa celta de la muerte
Morrigan adoptaba en la batalla forma de cuervo.

Su origen se remonta al culto que existía a las madres en la mitología celta. Normalmente era representada como una diosa triple celta que abarca tres conceptos: guerra, liderazgo y fecundidad. Los roles que juega esta diosa son de guerrera, profetisa, benefactora de Irlanda, gobernante, matriarca, y guardiana. Es señora de la guerra o la muerte y la destrucción (elige quién debe morir y quién no), así como las de la fertilidad y la tierra (simboliza el deseo sexual y la reproducción). Formaba un trio de diosas junto con sus hermanas Badb y Macha (también llamada Nemain), y se cree que son hijas de la diosa suprema Ernmas, formando la conocida trinidad de diosas de la guerra. Sin embargo, en algunas ocasiones se describe a Badb y Macha como otras de las formas que puede adoptar Morrigan según la ocasión. Colectivamente era conocida como Morrigu, pero sus personalidades también eran llamadas como:

  • Nemhain (pánico), cuyo aspecto espantoso adoptaba sólo cuando se presentaba ante los que iban a morir.
  • Macha (batalla), que aparece bajo la forma de una hembra de cuervo.
  • Badb, cuyo nombre deriva del protocelta bodbh, “corneja”, aspecto con que incitaba a los guerreros a la batalla.

Ella es comúnmente conocida por estar involucrada en la Táin Bó Cúailnge, donde es al mismo tiempo una auxiliadora y un estorbo para el héroe Cúchulainn. A menudo se representa como un cuervo o corneja, aunque podía adoptar muchas formas distintas (vaca, lobo o anguila).

Relación con Anu, la “nutridora de dioses”

Su relación e importancia como diosa de la vida queda evidenciada con su relación con Anu, la diosa que en el Glosario de Cormac se describe como Mater deorum hibernemsium, que vendría a significar “la nutridora de dioses”. De hecho, fue a este personaje a quien se le dedicó los “dos senos de Anu”, dos colinas gemelas que se encuentran en el condado de Kerry, en Munster. Si se atiende a un texto antiguo conocido como Lebor Gabála Érenn, un conjunto de manuscritos que narran la construcción de la nación irlandesa, se puede encontrar la siguiente cita:

Ernmass tenía otras tres hijas, Badb Chatha y Macha y Mórrígan, cuyo otro nombre era Anu.

Morrigan cuervo
La diosa de la guerra celta estaba relacionada también con la vida, cumpliendo así con el ciclo celta de vida y muerte.

Si bien en un principio puede llamar la atención que sea la diosa de la muerte y la guerra la misma que es identificada como la “nutridora de los dioses”, si es analizado dentro del contexto cultural celta cobra todo el sentido. La vida y la muerte para ellos forma parte de un ciclo eterno, las dos caras de una misma moneda. Así pues, Morrigan se correspondería con una antiquísima diosa celta a la que se le atribuyen estos dos dones tremendamente poderosos que se encuentran íntimamente relacionados, pues ninguno de los dos puede existir sin la presencia del otro. Por ello, es fácil relacionarla con el símbolo celta del árbol de la vida, puesto que este también habla de la interconexión entre el mundo de los dioses, el terrenal y el de la muerte. De hecho, los Druidas celtas la asociaron tanto con el símbolo celta del pentáculo como con la triqueta celta.

Relación con la diosa epónima Eriu

Otra relación de Morrigan es el que tiene con la diosa epónima Eriu, una de las diosas pioneras que ocuparon las tierras irlandesas y que recibieron a los primeros colonos. Estas diosas primordiales pidieron a los colonos que cada uno de los países que se crearan en esas tierras tuviese el nombre de una de ellas, y estos, en agradecimiento, cumplieron su parte del trato. Así fue como surgió el nombre de Irlanda, pues Eriu (Éire) es la forma poética de referirse a este país.

La similitud de Eriu con la diosa celta de la muerte proviene de que también tenía poder en el nacimiento y en la reproducción y poseía la capacidad de adoptar la forma de un cuervo en las batallas. Además, era otra de las diosas triples (junto con Banba y Fodla), por lo que existe la teoría de que todas ellas fuesen en realidad la misma triada de diosas en lugar de dos diferentes.

Relación con otras mitologías

Si se piensa en los poderes de Morrigan es tentador relacionarla con los relatos nórdicos sobre las Valquirias (Valkirias), ya que todas ellas utilizaban sus dones para decidir sobre la fortuna de los guerreros en los campos de batalla. Sin embargo, Morrigan constituía un único ser (que podía adoptar tres formas diferentes) mientras que las valquirias eran un amplio grupo de deidades subordinadas a una diosa superior, la diosa vikinga Freyja.

Vida de Morrigan

dagda y morrigan
Dagda y Morrigan durante el Samhain.

Fue célebre por su insaciable sed sexual y por ser amante de multitud de reyes y dioses tales como Dagda, una de las deidades más influyentes del Tuatha Dé Danann. Otro de sus amantes el guerrero llamado Cuchulainn, quien se resistió a la diosa e incluso batallaron duramente en varios campos de batalla, venciéndola en todas ocasiones sin importar las formas que adquiriese la diosa. Sin embargo, el valiente guerrero fue herido gravemente durante una batalla y acabó pasando sus últimos segundos de vida en los pies de un árbol, donde Morrigan aprovechó para atenderlo y quitarle su dolor, llevándoselo por siempre a su lado.

Dagda, el Padre Universal

dagda dios celta arpa caldero mazo

Dagda: dios celta de la Tierra y Padre Universal

Dagda es el dios principal de la mitología celta irlandesa, y su nombre significa literalmente “el Buen Dios”, refiriéndose a un dios capaz y certero, aunque no necesariamente bondadoso. Es representado como un ser de colosal poder, señor del entendimiento y tremendamente fecundo, lo que ha hecho que sea conocido también como “Eochu Ollnthir”, que significa “Padre Universal”. Es hijo de Dana, la primigenia diosa de la vida que da nombre a los Tuatha Dé Danann, por lo que este también será un dios de luz y vida.

Las representaciones de este dios llaman la atención, pues siempre consistían en una figura bastante ridícula y grotesca, gordo y con una túnica corta, pero, sin embargo, fue el dios más célebre y poderoso de los Tuatha Dé Danann, un grupo de dioses irlandeses muy importante en la mitología celta. Durante mucho tiempo fue su jefe y sobre su magistral poder existen numerosos relatos. Uno de ellos cuenta que un día los Tuatha Dé Danann destruyeron el trigo y la leche de los Milesios, por lo que estos se vieron obligados a llegar a un acuerdo con Dagda para poder seguir cosechando trigo y obtener leche de sus vacas. Combatió por muchos años a los Fomorianos (época en la que, durante el Samhain, conocería a Morrigan), una raza mítica de demonios y seres deformes que fueron los primeros en poblar la tierra de Irlanda. A pesar de salir victorioso de todas las batallas de su vida, su pueblo fue derrotado por los hijos de Milesius, los Milesianos (que fueron los últimos habitantes de Irlanda y actuales predecesores de los irlandeses), y tuvieron que esconderse en el mundo subterráneo, donde el propio Dagda había construido palacios previamente.

Dios celta de la vida Dagda
Representación celta del dios Dagda

Se trata del primer Druida que ha existido, siendo el señor de los elementos y la adivinación, maestro en la música y las artes, y un excelente guerrero, por lo que es el más venerado por estos y su símbolo es el triskel (el símbolo celta que tan solo los druidas pueden llevar). Sin embargo, la leyenda de este dios primigenio ha ido cayendo en el olvido y ahora tan solo es contada en mitos y leyendas de la mitología irlandesa, puesto que al ser vencido por el pueblo cristiano (los milesianos) fue apartado gradualmente de su ideario cultural en beneficio de los dioses cristianos. Por ello, tan solo poemas como el Libro de Leinster o escritos como el ciclo de Ulster hacen que tanto Dagda como otros héroes y dioses de la mitología celta, como Cú Chulainn, no caigan en el olvido.  

Además del colosal poder que el dios celta poseía, también destacaba por tres de sus más preciadas posesiones: su maza, un arpa mágica y el caldero de la abundancia.

La maza de Dagda

Las historias representan al dios Dagda como una figura de enorme poder que iba armado con una gigante maza mágica cuyo extremo podía matar a nueve hombres de un solo golpe, haciendo crujir sus huesos como guijarros bajo los cascos de un caballo, mientras que el mango tenía el don de poder devolver la vida a los muertos.

Uaithne, el arpa mágica de Dagda

Su arpa era llamada Uaithne, aunque habitualmente se la conocía como “el roble de dos florecimientos” o “armonía de cuatro ángulos” (Coir-cethar-chuir). Se trata de un instrumento solar fabricado con roble (el árbol sagrado celta) y oro que era capaz tanto de controlar las estaciones como los estados de ánimo de aquellos que la escuchasen en función de los acordes que el dios tocase. Las melodías que podía generar eran tres:

arpa mágica dios celta
Uaithne, el arpa mágica de dagda, podía generar tres estados de ánimo con sus acordes.
  • Goltraiges: el acorde del llanto, con el que era capaz de producir una tremenda tristeza incontenible que acababa en un sordo llanto.
  • Gentraiges: el acorde de la risa, con la que podía hacer reír a carcajadas hasta al más serio y hosco del lugar.
  • Suantraiges: el acorde del sueño, con el que tan solo escuchar las primeras notas provocaba tal sopor que te mandaba a un profundo e inevitable sueño.

Undri, el caldero de la abundancia

Caldero de la abundancia dagda
El caldero de la abundancia podía saciar el hambre del mundo entero.

El caldero de Dagda, también llamado Undri o “el imperecedero”, constituía uno de los cuatro tesoros mágicos de los Tuatha Dé Danann junto con la lanza de Lugh, la piedra de Fal y la espada de Nuada. Era conocido como el caldero de la abundancia porque se dice que nadie podía salir de él sin alcanzar la plena satisfacción, y que con su inagotable capacidad podría saciar el hambre del mundo entero. Además, no solo cubría las necesidades de alimentación físicas, sino que también te saciaba espiritualmente, sintiéndote pleno en cuerpo y alma al salir de él.

A mismo tiempo es asociado con el poder de resurrección (el mismo poder que tiene con su maza) y, de hecho, según algunas leyendas es uno de los orígenes del Santo Grial, el recipiente usado por Jesucristo en la Última Cena.

Vida de Dagda

Al mismo tiempo, se trataba de un dios muy promiscuo con una insaciable sed sexual, por lo que tuvo numerosas relaciones tanto con diosas como con humanas. El más conocido de sus romances fue el de su historia con la diosa de la muerte y la destrucción, Morrigan. La conoció durante la festividad del Samhain y ella le convenció de que, a cambio de su afecto, le aseguraría la victoria en su batalla con los Fomorianos, logrando así la libertad de su pueblo.

dagda y morrigan
Dagda y Morrigan durante el Samhain.

Otro de sus más famosos amores fue la diosa Boann, que estaba casada con su hermano Elcmar. Para satisfacer su pasión por ella, Dagda decidió apartar a un lado a su hermano, mandándolo a visitar a su yerno Bres. De esta forma, el dios pudo detener el tiempo durante los nueve meses que los amantes pasaron juntos y, fruto de esta unión, nació Oengus (Angus), nombre que significa “fuerza única”. Cuando su hermano regresó, la presencia del nuevo niño no le angustió demasiado, al menos en apariencia, pero lo que no se sabe es si fue debido a que era sumamente comprensivo y tolerante o si, por el contrario, lo que sucedió es que tenía demasiado miedo a enfrentarse al afamado y poderoso Dagda.